驴饾悇饾惐饾悽饾惉饾惌饾悶 饾惎饾悽饾惃饾惀饾悶饾惂饾悳饾悽饾悮 饾悳饾惃饾惂饾惌饾惈饾悮 饾惀饾悮 饾惁饾惍饾悾饾悶饾惈 饾悶饾惂 饾惀饾悮 饾惄饾惃饾惀铆饾惌饾悽饾悳饾悮?

El pasado enero, Jacinta Ardern anunciaba su renuncia como primera ministra de Nueva Zelanda porque 鈥渆ste cargo conlleva una gran responsabilidad y no tengo suficiente energ铆a para hacerle justicia鈥. Una decisi贸n valiente e inusual en el mundo de la pol铆tica donde mostrar la vulnerabilidad humana est谩 penalizada.
Sin cuestionar la raz贸n individual y leg铆tima que la llev贸 a tomar dicha decisi贸n, el caso de Ardern abre un debate sobre una de las formas de violencia machista menos abordada: la violencia contra la mujer en pol铆tica (VCMP). 驴La figura de la mujer en pol铆tica es m谩s vulnerable? 驴Reciben las mujeres el mismo trato que los hombres?
La VCMP tiene muchas caras y dimensiones: desde asesinatos a candidatas o responsables p煤blicas; a ataques f铆sicos, sexuales, verbales o digitales con el objetivo de denigrar y expulsar a las mujeres de la pol铆tica y de la vida p煤blica. Esto constituye una violaci贸n de los derechos fundamentales reconocidos en numerosos instrumentos jur铆dicos internacionales.
En particular, la Convenci贸n sobre la Eliminaci贸n de todas las formas de Discriminaci贸n contra la Mujer (CEDAW, tratado internacional adoptado en 1979 por la Asamblea General de las Naciones Unidas), se帽ala en su art铆culo 7 la obligaci贸n de los estados de 鈥渢omar las medidas apropiadas para eliminar la discriminaci贸n contra las mujeres en la vida pol铆tica y p煤blica del pa铆s.鈥
Los pa铆ses latinoamericanos han sido los encargados de impulsar una normativa y pol铆ticas p煤blicas de eliminaci贸n de esta forma de violencia y quienes mejor han visibilizado esta realidad. Recientemente la relatora Especial de Naciones Unidas sobre Violencia Contra la Mujer, publicaba en 2018 el informe 鈥楲a violencia contra la mujer en pol铆tica鈥(1), haciendo visible este documento en todas las agendas pol铆ticas de estados y organismos internacionales.
Sin embargo, escasas o nulas son las referencias que existen sobre la VCMP en nuestro ordenamiento jur铆dico o en el de los pa铆ses europeos de nuestro entorno. Tampoco existen datos claros sobre el alcance, los 谩mbitos o las manifestaciones de esta violencia machista.
La Red de Mujeres de la Federaci贸n de Defensor铆as del Pueblo de Iberoamericana (FIO) present贸, el pasado 22 de febrero, en el debate de la 40潞 recomendaci贸n general de la Convenci贸n para la Eliminaci贸n de la Discriminaci贸n contra la Mujer (CEDAW) de las Naciones Unidas (ONU), un documento para dar un impulso decisivo a la representatividad igualitaria e inclusiva de las mujeres en los sistemas de toma de decisiones. Precisamente, una de las medidas es realizar un abordaje integral de la lucha contra la violencia pol铆tica por motivos de g茅nero frente a partidos pol铆ticos, medios de comunicaci贸n y plataformas digitales. Es esencial una actuaci贸n coordinada para legislar y crear protocolos de actuaci贸n que permitan la compensaci贸n y reparaci贸n del da帽o que se infringe.
El liderazgo femenino pasa por denunciar, combatir y erradicar la violencia contra la mujer en pol铆tica, que s贸lo busca atemorizarnos y expulsarnos de la vida p煤blica.

Beatriz Barrera Vera

Adjunta de Igualdad entre Mujeres y Hombres y Violencia de G茅nero de la Diputaci贸n del Com煤n

Coordinadora General de la Red de Mujeres de la FIO